miércoles, 12 de febrero de 2020

La distancia es difícil, y ni te imaginas cuánto.
Hay veces que te dan arrebatos de amor y no le tienes al lado para poder achucharle bien fuerte, sin soltarle. Días en los que te apetece ir a tu restaurante favorito con él, pasear de la mano por cualquier rincón de tu ciudad o simplemente estar tirada en el sofá apoyada en su pecho, porque así se está más calentito, y febrero viene muy frío.
Hay veces que no te aguantas ni tú, y necesitas a alguien que sí lo haga, o que al menos esté a tu lado, en silencio, pero que esté. Además las discusiones por WhatsApp parecen más graves y las reconciliaciones no son las mismas si no le tienes a un centímetro.
Que sí, que la distancia es una mierda, que hay veces que simplemente me apetece contarle cualquier cosa cara a cara, y no mediante iconos o una maldita pantalla. Y el Skype es una caca de la vaca, siempre se va la conexión.
Con todo esto se te puede poner un nudo en el estómago al pensar que te tienes que separar de él, o de ella. Pero yo, con unos cuantos kilómetros de experiencia, te digo que no pasa nada. Que el amor todo lo puede, y hay que saber sacar el lado bueno de las cosas, porque siempre habrá bonitas formas de echarse de menos.
Recuerda que el amor no tiene fin si se quiere, se pone ganas y se cuida.
Ese es el verdadero secreto. 

TE HECHO MUCHO DE MENOS
UN RINCÓN MARAVILLOSO 
BUENAS TARDES 

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